Llámanos
Muchas empresas en Lima quieren cuidar la salud mental de su equipo pero no saben por dónde empezar. ¿Un taller de mindfulness? ¿Sesiones con psicólogo? ¿Encuesta de clima? La respuesta es: depende. Y depender de datos, no de intuición, es exactamente el primer paso.
Un programa de bienestar emocional no es una charla motivacional anual ni un día de yoga en la empresa. Es un sistema de intervención sostenido en el tiempo, basado en diagnóstico, con objetivos medibles y con liderazgo comprometido desde arriba.
La diferencia entre un programa que funciona y uno que no está en tres cosas: diagnóstico previo, continuidad, y que los líderes lo viven — no solo lo comunican.
No puedes mejorar lo que no mides. Antes de diseñar cualquier intervención, necesitas saber dónde está tu empresa.
El diagnóstico debe incluir:
Con eso tienes datos reales. A partir de ahí, diseñas intervenciones que responden a lo que tu equipo específico necesita — no lo que necesita otra empresa.
Un programa sin objetivos es un gasto. Un programa con objetivos es una inversión.
Ejemplos de objetivos medibles:
Un programa completo tiene tres niveles de intervención:
Cambios en la estructura y cultura del trabajo. Es el más difícil pero el más impactante:
Talleres y capacitaciones para equipos:
Los talleres deben ser prácticos y adaptados a la cultura de la empresa — no contenidos genéricos que cualquiera podría dar en cualquier lugar.
Acceso a atención psicológica individual confidencial para colaboradores. Este componente es el que más impacto tiene en retención y el que más valoran los trabajadores.
La clave es la confidencialidad real: la empresa no puede acceder al contenido de las sesiones. Solo recibe datos agregados (porcentaje de uso, satisfacción general). Sin esa garantía, los colaboradores no usan el beneficio.
Un programa que nadie conoce no existe. La comunicación interna es parte del programa, no un extra.
Lo que funciona:
Cada 6 meses, revisar los indicadores definidos en el Paso 2. ¿Están mejorando? ¿Hay áreas que no se mueven? ¿Surgió algo nuevo en el diagnóstico de seguimiento?
Un buen programa evoluciona. No es el mismo en el mes 1 que en el mes 18.
Depende del tamaño del equipo, los componentes incluidos y la frecuencia de intervención. En Alíneo diseñamos propuestas a medida — no hay un precio de lista porque cada empresa tiene necesidades distintas.
Lo que sí podemos decir: el costo de un programa de bienestar es consistentemente menor al costo de reemplazar a un colaborador que se fue por burnout.
El diagnóstico inicial toma entre 2 y 4 semanas. El diseño del programa, otras 2 semanas. La implementación depende de los componentes — los talleres pueden empezar en el mes 2, la atención individual desde el mes 1. Un programa completo operativo puede estar corriendo en 6 a 8 semanas desde el inicio.
No. Podemos manejar el programa completo o trabajar en componentes específicos junto con tu equipo interno o con otros proveedores. Nos adaptamos a lo que la empresa necesita.
Sí. Todos los componentes del programa pueden ejecutarse en modalidad virtual o híbrida. La atención psicológica individual funciona igualmente bien en formato online.
Sí. Tenemos experiencia trabajando con empresas en provincias en modalidad virtual. Para los componentes presenciales, evaluamos la viabilidad según el tamaño del equipo y la frecuencia requerida.
¿Quieres diseñar un programa para tu empresa?
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